miércoles, 16 de enero de 2008
jueves, 13 de diciembre de 2007
UN DIA NORMAL DE CLASE NUESTRO Y DE UN NIÑO DE PRIMARIA
Mª ASUNCIÓN VICENTE BERNÁ
UN DIA NORMAL DE CLASE NUESTRO Y DE UN NIÑO DE PRIMARIA
La lectura, en un día de clase, prácticamente no la utilizamos, ya que nos limitamos a escuchar los temas que nos presentan y tomar apuntes, leer es algo que queda para utilizar una vez que estamos en casa, ya sean apuntes o libros de lectura.
En cuanto a hablar queda limitada a la formulación de preguntas que se puedan hacer al profesor en un momento determinado o a la conversación que se pueda tener entre compañeras.
En todas estas habilidades la más utilizada es escribir, ya que nos pasamos el día tomando apuntes.
Todas ellas son útiles y necesarias ya que saber escuchar implica comprensión del mensaje, y su posterior trascripción al papel nos facilitará la lectura comprensiva. El déficit lo tenemos en hablar, por eso nos resulta tan difícil comunicar y expresarnos oralmente. Cuando utilizamos la escritura damos forma a un texto a partir de diferentes correcciones, sin embargo si utilizamos la expresión oral, el mensaje le llega al receptor de manera inmediata, con lo cual es importante que al transmitir el mismo lleve implícito un orden y una coherencia a lo que no estamos acostumbrados, ya que lo practicamos poco dentro de un orden formal, esto que quiere decir, pues que el registro de la lengua que se nos pide en un momento determinado en la clase, ya sea a través de una exposición o de cualquier intervención en la misma, no es el que normalmente utilizamos y que además si lo tenemos que utilizar ante un grupo numeroso de personas que están pendientes de lo que dices, tenemos que controlarlo de manera diferente para que aquello que estás diciendo sea realmente lo que quieres decir.
A los niños en la escuela les pasa más o menos lo mismo, se pasan el día escuchando la explicación de la maestra y escribiéndola para demostrar que han entendido lo explicado. En cuanto a leer, creo que lee más la maestra que los niños, les lee cuentos, les lee, si son más mayores, el enunciado de la actividad para que no haya errores de comprensión, lee sus nombres en una lista para saber quien ha faltado y así varias cosas más.
En cuanto a hablar ellos casi lo tienen prohibido. “en clase no se habla” se trabaja. ¡Cómo si hablar no fuera una forma de trabajar la lengua!.. claro siempre dentro de un orden.
En primaria todas las habilidades son importantes, pero si se trabajará más la productiva del habla en clase, no se llegaría a la universidad con el déficit con el que se llega.COMENTARIO SOBRE EL ARTÍCULO DE JUAN CERVER
Mª ASUNCIÓN VICENTE BERNÁ
“EN TORNO A
No estoy de acuerdo en al negación total que hace sobre toda aquella literatura, que con intención didáctica se le ofrece al niño y que, según el, es utilizada por los maestros en el aula, ofreciendo un material predeterminado y estandarizado, carente de creatividad.
Por supuesto que si nada más fuera esto, quizás tendría razón en lo que dice, pero podemos pensar también, que utilizarla podría ser como un recurso más para ofrecer al niño.
Por tanto, pienso que no afecta a la falta de creatividad, sino que por el contrario, la aumenta, ya que la maestra la puede utilizar o adaptar a las necesidades y al trabajo que en ese momento esté realizando en el aula.
Platero y Yo, El Otoño
Mª ASUNCIÓN VICENTE BERNÁ
CAPÍTULO XXXV: EL OTOÑO
AUTOR: JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
Ya el sol, Platero, empieza a sentir pereza de salir de sus sábanas, y los labradores madrugan más que él. Es verdad que está desnudo y que hace fresco.
¡Cómo sopla el norte! Mira, por el suelo, las ramitas caídas; es el viento tan agudo, tan derecho, que están todas paralelas apuntadas al sur.
El arado va, como una tosca arma de guerra, a la labor alegre de la paz, Platero; y en la ancha senda húmeda, los árboles amarillos, seguros de verdecer, alumbran, a un lado y otro, vivamente, como suaves hogueras de oro claro, nuestro rápido caminar.
POSIBILIDADES DIDÁCTICAS CON ESTE CAPÍTULO
Ya que el texto narra características del otoño, se puede trabajar:
· Fecha en la que empiezan las estaciones
· Comentar características de cada una de ellas
· ¿Quiénes son los labradores, a que se dedican?
· Hacer experimento en clase sobre la germinación de las semillas.
· ¿Qué frutas encontramos en otoño? ¿y en verano?
· Aprender canciones, poesías refranes y adivinanzas relacionadas con las estaciones.
· Buscar palabras en el diccionario como “pereza, tosca, arado, labrar”
· En un mural dibujaremos prendas de vestir características de cada estación
· Buscar y escribir las palabras que estén en singular y en plural.
¡EL HADA LO SABE!
¡EL HADA LO SABE!La imagen que vio le produjo un inmenso dolor.
Todos los árboles arrinconados inclinaban sus troncos unos con otros, las ramas se entremezclaban llorosas, solo se oían murmullos y lamentos.
¿Qué os ha pasado? Preguntó asustada
¡No podemos soportar tanta tristeza! ¡No ves en que estado hemos quedado! ¿Dónde están nuestras maravillosas hojas? ¿Dónde ha quedado la admiración al vernos? ¿Dónde la sombra protectora? ¿Acaso es la muerte que se acerca? ¿Será el viento, que envidioso castiga nuestro baile, al compás de su rugir?
¡Contesta tú, hada del bosque!
Sus ojos se volvieron dulces y tiernos ¿acaso no sabéis en que estación estamos?
Todos se volvieron esperando encontrar en el otro una respuesta
Solo hubo silencio…..
¡Hemos empezado el otoño!
Mª ASUNCIÓN VICENTE BERNÁ
Elena Fortún
ELENA FORTÚN Empezó a escribir para niños en 1928 en la revista Blanco y Negro, resucitando la sección de Gente menuda, ya con el seudónimo de Elena Fortún. Pronto las historias de la niña madrileña Celia, que cuestionaba el mundo de los adultos, cuajaron entre los lectores infantiles de manera tal, que la editorial Aguilar se interesó por la obra. Así fueron viendo la luz títulos tan conocidos como Celia lo que dice, Celia en el colegio, Celia y sus amigos, Celia novelista o Celia madrecita. El último, Celia en la revolución, permaneció inédito hasta hace poco, en que se editó en 1987 por
Muchos años después, Marisol Dorao redactó una pormenorizada biografía titulada “Los mil sueños de Elena Fortún”, cuyos detalles pueden leerse en esta página. http://www.elenafortun.com/
CONCHI HARO GARCÍA
Mª ASUNCIÓN VICENTE BERNÁ