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sábado, 15 de diciembre de 2007

Sobre la lit. Infantil Texto de Juan Cervera

La literatura infantil

En mi opinión los libros de lectura pueden estar dirigidos a todos los públicos. Creo que es bueno que un mismo libro pueda ser leído tanto por un adulto como por un niño. Sólo pienso que se ha de adaptar para que este pueda ser comprendido por el niño, en el caso de que tenga vocabulario de difícil comprensión para él.
Además, me parece interesante que los libros estén dirigidos tanto para niños como para adultos porque así pueden comentar distintas opiniones desde las distintas edades. Por ejemplo, los niños pueden leer un libro que también hayan leído sus padres ,y así de esta forma, los padres pueden comentar aspectos sobre ese libro y además esto puede conllevar a que pasen más tiempo juntos, haciendo actividades que le gusten a ambos y que además les pueda unir más.
Mario y su amigo extraterrestre

Mario es un niño de 8 años que le encanta ir al colegio porque le gusta mucho pintar y jugar con sus amigos. Un día, sus padres decidieron cambiarse de ciudad por motivos de trabajo. Cuando los padres de Mario se lo dijeron a él se puso muy triste porque tenia que dejar a sus amigos con los que le gustaba tanto jugar. Al poco, se instalaron en una nueva ciudad donde todo era desconocido para Mario. Sus padres le dijeron que no estuviera triste que su nuevo colegio también le iba a gustar y que no se preocupara que haría nuevos amigos con los que jugaría todos los días.
Mario comenzó a ir a su nuevo colegio. Fueron pasando los días, pero Mario cada día estaba más triste ya que no hacia nuevos amigos, nadie quería jugar con él. Sus compañeros lo ignoraban como si fuera un bicho raro. Un día, después de un mes, vino un niño nuevo a su clase que parecía de otro planeta de lo raro que era, y se sentó a su lado y desde aquel día se hicieron muy amigos y Mario comenzó a sonreír. Ese día Mario comprendió el valor de la amistad, en el que hay que aceptar a todos, por muy distintos que parezcan a nosotros.

martes, 11 de diciembre de 2007

Platero y yo, Capítulo XXII

CAPÍTULO XXII

Los Reyes Magos

¡Qué ilusión, esta noche, la de los niños, Platero! No era posible acostarlos. Al fin, el sueño los fue rindiendo, a uno en una butaca, a otro en el suelo, al arrimo de la chimenea, a Blanca en una silla baja, a Pepe en el poyo de la ventana, la cabeza sobre los clavos de la puerta, no fueran a pasar los Reyes... Y ahora, en el fondo de esta afuera de la vida, se siente como un gran corazón pleno y sano, el sueño de todos, vivo y mágico.
Antes de la cena, subí con todos. ¡Qué alboroto por la escalera, tan medrosa para ellos otras noches!
—A mí no me da miedo de la montera, Pepe, ¿y a ti?, decía Blanca, cogida muy fuerte de mi mano. —Y pusimos en el balcón, entre las cidras, los zapatos de todos. Ahora, Platero, vamos a vestirnos Montemayor, tita, María Teresa, Lolilla, Perico, tú y yo, con sábanas y colchas y sombreros antiguos. Y a las doce, pasaremos ante la ventana de los niños en cortejo de disfraces y de luces, tocando almireces, trompetas y el caracol que está en el último cuarto. Tú irás delante conmigo, que seré Gaspar y llevaré unas barbas blancas de estopa, y llevarás, como un delantal, la bandera de Colombia, que he traído de casa de mi tío, el cónsul... Los niños, despertados de pronto, con el sueño colgado aún, en jirones, de los ojos asombrados, se asomarán en camisa a los cristales temblorosos y maravillados. Después, seguiremos en su sueño toda la madrugada, y mañana, cuando ya tarde, los deslumbre el cielo azul por los postigos, subirán, a medio vestir, al balcón y serán dueños de todo el tesoro.
El año pasado nos reímos mucho. ¡Ya verás cómo nos vamos a divertir esta noche, Platero, camellito mío!

- Describe en tu cuaderno como pasates el día de los reyes del año pasado. Que hicistes antes de irte a dormir y que pasó cuando te despertastes.

- Vamos a escribirles una carta a los Reyes magos pidiendo todos los regalos que queremos que nos traigan.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Antonio Joaquín Robles Soler


Nació en Robledo de Chavela (Madrid) el 18 de Agosto de 1895 y murió de una enfermedad en 1983.
Colaboró con varias publicaciones, como Gutiérrez donde empezó a utilizar el pseudónimo "Antoniorrobles" con el cual es conocido.
Sus primeros cuentos infantiles aparecieron en 1925, publicados en la revista Pinocho, de la famosa editorial Calleja.
En 1930 fundó la revista infantil El perro, el ratón y el gato, la cual supuso una consolidación en su tratamiento de los caminos fantásticos y de su peculiar forma de entender la realidad.
En 1932 publicó una de sus novelas para adultos que ha merecido mejores críticas, Torerito soberbio, donde incluyó como prólogo su propia autobiografía. También aquel año consiguió un premio en el Concurso Nacional de Libros Infantiles, por Hermanos Monigotes, que no se publicó hasta tres años más tarde.
Escribió también ensayos sobre literatura infantil destinados a maestros, como ¿Se comió el lobo a Caperucita? (1942).
En su producción infantil destacan 8 estrellas y 8 Cenzontles (1954) y Rompetacones y cien cuentos más (1962).
En su pueblo natal, en su honor, se construyó una biblioteca bautizada con su nombre.


Obras destacadas para adultos:


1922 -La garra de lo humano
1973- Yo (Notas de vanidad ingenua)(memorias)
1981- Los escalones de una vida (Autobiografía)


obras destacadas para niños:


1930 - 26 cuentos infantiles en orden alfabético
1935 - Botón Rompetacones o la doble vuelta al mundo (novela para chicos)
1936 - Rompetacones y Azulita. 8 cuentos infantiles de la A a la H
1939 - Aleluyas de Rompetacones (100 cuentos y una novela
1962 - Rompetacones y 100 cuentos más (Relatos de 10 minutos para el colegio y la radio)
1985 - El señor que se comió un mundo


Personaje más destacado:


Botón Rompetacones es un muchacho entre bueno y regular, entre travieso y sentimental; es un colegial de bueno sentimientos, pero al que le gusta divertirse sin hacer mal a nadie; lleva en la cabeza un sombrerito redondo,al que en vez adornarlo con de plumas de ave lo adornó con un tenedor de postre.


Bibliografia:




Amalia Vidal
Marta Maciá